Una carta para empresas dedicadas a la sostenibilidad

Fui a una entrevista de trabajo. Buscaban a alguien con estudios en sostenibilidad. La persona a cargo de la empresa habló durante 40 minutos en un monólogo infinito acerca de porqué las empresas debían operar bajo lineamientos sostenibles. Todo bien. Al hablar sobre las condiciones salariales, mi universidad exigía un sueldo mínimo: 5 euros la hora. Esta empresa no estaba de acuerdo en pagarlo, querían que trabajara casi gratis. Cuando les comenté que debían pagarme por ley el mínimo sueldo ético, nunca más se respondió el correo. ¿De qué sostenibilidad me hablaba entonces esta persona? ¿Quiere un mundo más sostenible pero para llegar a ese objetivo necesitan esclavos modernos para que le trabajen? ¿Cuál es el nivel de coherencia en esta situación?

La historia no termina allí. Este es el comienzo de una escalada de aventurillas en el mundo de la sostenibilidad. En otra entrevista de trabajo, un experto en el campo me comenta: “Si, aceptamos practicas, pero los primeros 6 meses de prueba no son pagados”. Oye, ¿necesitas  6 meses para ver si alguien puede hacer su trabajo? ¿Qué diferencia hay entre la ética de tu empresa y una fábrica textil de Bangladesh?

¿Por qué estas personas se ofenden tanto cuando leen sobre estas prácticas en países lejanos si en su propio país hacen lo mismo? (Y peor, porque promueven valores que no practican). No voy a comentar todas las otras aventurillas.  Estos son sólo ejemplos para retratar un problema grave: gente a cargo de promover la ética en sus países que es incapaz de aplicarla en su entorno más cercano. Comentan y comparten ofendidos lo que pasa a miles de kilómetros de aquí. “luchan” por un mundo más justo, pero en el momento de la verdad contribuyen de forma alarmante al aumento de prácticas que supuestamente intentan erradicar.

Estimadas empresas sostenibles: la sostenibilidad comienza por casa. No hace sentido exigir ética al mundo si ustedes en su entorno de trabajo son incapaces de aplicarla. El fin no justifica los medios y si no cuentan con los recursos para contratar personal trabajen duro para que algún día  puedan hacerlo.

Esta situación sería un poco más aceptable si se dedicaran otro campo, pero ustedes se dedican a la sostenibilidad y lo que hacen es una aberración. Salgan de la oficina, vayan a un curso de ética y aprendan a aplicarla en sus vidas que al final es lo más importante.